Leyendas mexicanas y Mitos mexicanos

El pais que ya no tenga leyendas -dice el poeta- esta condenado a morir de frio. Es harto posible. Pero el pueblo que no tuviera mitos estaria ya muerto. George Dumesnil

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El callejón del diablo PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Guillermo González Galera   
domingo, 10 de agosto de 2008
Leyenda Maya


    Hasta hace algunos años existía, a corta distancia de lo que hoy es el centro de la ciudad, una estrecha  callejuela conocida con el nombre de Callejón del Diablo. La citada vía, que empezaba en el descampado de San Martín y desembocaba en la Zanja, consistía en un pasadizo sombrío bordeado de árboles frondosos y atravesaba un paraje solitario en el que, a modo de vivienda, se descubría una casucha paupérrima habitada por un tísico. Como se comprende, ya sea por el enfermo, por el nombre del callejón o quizá por su lobreguez, el hecho es que poca gente se aventuraba de día por esa ruta; y quien la utilizaba, procuraba salvar su recorrido apresuradamente. Naturalmente, de noche únicamente los temerarios se atrevían a cruzar la tal callejuela; teniendo para ello que valerse de todos sus sentidos, pues después del ocaso reinaba allí una profunda obscuridad.

    Y viene el cuento. En cierta ocasión, uno de aquellos bravos que son capaces de tragarse el propio diablo volvía a casa, luego de una sabrosa plática con sus compañeros de la ritual tertulia nocturna. Se internó en el callejón y, hallándose casi a mitad del camino, acertó a vislumbrar una figura que se apoyaba en el tronco de uno de los árboles mencionados. Tuvo un ligero sobresalto, per inmediatamente se recuperó y mustió para sus adentros: -¿Con que forajidos a mí, eh? ¡Ahora verás!-. Y empuñando las manos, se dirigió resueltamente hace el sujeto. Ya se encontraba a unos metros del individuo cuando, de pronto, se iluminó la escena y surgió ante los ojos del valiente un ser horrendo que reía malignamente. El noctámbulo sintió que la tierra se hundía bajo sus plantas; pero, acicateado por su instinto de conservación, en lugar de desmayarse se puso pies en polvorosa, logrando así evadirse de una segura desgracia.

    La noticia de que el callejón de marras se aparecía el demonio cundió entre la población y, a consecuencia del incidente ocurrido al trasnochador de la historia, se propaló que otras personas ya habían sido asustadas por el monstruoso espectro. Y, si regularmente el callejón  era escasamente transitado en las noches, al comprobarse que Lucifer se había establecido en él, ya nadie osaba ni por equivocación usar este camino después de ocultarse el sol.

    Y, como sucede siempre que se trata de las calamidades públicas, alguien ducho en cuestiones diabólicas aconsejó que, para evitar que el diablo comenzara a incursionar fuera de su reducto y se abatiese sobre la comunidad quién sabe con qué malditos fines, se depositaran diariamente bajo el árbol infernal algunas ofrendas, de preferencia joyas y monedas de oro. Y así se hizo. Lo curioso del caso es que los supersticiosos que todas las mañanas iban a dejar obsequios a Satán, observaban que los del día anterior se habían esfumado, lo que les afirmaba en su convicción de que el diablo se complacía con los regalos que el pueblo le brindaba.

    Pero el misterio llegó a oídos de dos fornidos pescadores sanfrancisqueños, que ya se las habían visto en sus correrías marinas hasta con basiliscos, de manera que estaban curados de espanto. Y dialogaron así los lobos de mar: -¿Qué te parece lo del diablo de San Martín?
    -A mi me parece que hay gato encerrado, y que el diablo ése tiene costumbres de ratero. Y tengo para mí que, como buenos hijos de Dios, si hay algo que no debemos permitir es el robo a sus ovejas, aunque el ladrón sea el mismo Belcebú
    -¿Crees que podamos hacer algo?-, preguntó el primero; -Sospecho que sí-, contestó filosóficamente el interpelado.

    Esa vez, al filo de la medianoche, dos siluetas penetraron resueltamente en el pavoroso callejón. Y, como es de rigor, el presunto diablo esperaba pacientemente apoyado en su árbol para infundir el terror del más allá al desprevenido transeúnte que se arriesgase a ingresar en aquellos dominios del infierno. Ya estaba el padre de las tinieblas listo para encender su cartucho de azufre y mostrarse a los que se aproximaban cuando súbitamente, a la luz de una antorcha nacida de la nada, vio emerger la imagen peluda, armada de negros cuernos y larga cola, del auténtico Satanás. No se reponía todavía de la sorpresa cuando experimento en las posaderas la mordedura de un fuego que le quemaba las entrañas, y que no era más que un tizón al rojo vivo que diestramente acababa de aplicarle en esa región uno de los pescadores; pues ya supondrá el lector que los sanfrancisqueños eran los autores del contraataque diabluno. Presa de un pánico indescriptible, el cavernícola sólo atinó a decir: -¡Jesús, el diablo quiere llevarme!-; y, profiriendo aullidos demoníacos, emprendió velocísima carrera, comparados con la cual los récords olímpicos no son sino juegos de niños.

    A la noche siguiente, los pescadores se apostaron en el callejón, y, aunque montaron guardia hasta el alba, el diablo no apareció por ningún lado. Sin embargo, al poco tiempo de la vergonzosa retirada del adversario, se averiguó que un prominente personaje de la localidad se debatía entre la vida y la muerte a causa de una extraña y repentina enfermedad que, en forma de llagas, se le manifestó en los glúteos, aparentemente producidas por quemaduras profundas. El individuo sanó porque, según opinión del vulgo, se arrepintió de sus culpas y donó a una institución par pobres un lote de joyas, entre las cuales muchos creyeron reconocer las que ofrecieron al diablo junto al árbol.

    Así fue ahuyentado el Angel Malo de su madriguera de San Martín. Y solamente quedó como recuerdo de los sucesos acaecidos el sugestivo nombre de Callejón del Diablo con que se designó durante largos años al siniestro recoveco antes de que, con el avance de la urbanización, desapareciera definitivamente de la red de vías pintorescas de la ciudad.
     
     

    Fuente: Libro LEYENDAS APOCRIFAS
                Folklore Campechano
                Autor: Guillermo González Galera
                Editado por el Depto. de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma del Sudeste
                Septiembre de 1977

Comentarios
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ivan hernanadez altamirano  - el callejon del diablo   |27-08-2009 14:21:48
esta muy bueno la leyenda espero volver a leer otra asi.
lopo  - klmo   |19-09-2009 16:30:38
gracias
Tania  - SUPER   |17-09-2009 18:12:18
estuvo genial espero te ayas divertido en subirla



©BYE©
Izak  - muy muy bien   |17-09-2009 19:56:55
esta si es digna de leerse no como la de el jinete sin cabeza esta si tiene
explicacion y toda la cosa muy muy bien
e.s.a.a.   |30-09-2009 10:29:53
muy bien muy bien grasias por la leyenda me ayudo con mi tarea
angel tomas  - ayudame   |04-10-2009 15:56:11
denme algunos nombres de leyendas
mariana:)   |17-11-2009 16:28:29
esta chido me ayudo muxxxxxxxxxxxooooo con my homewwork esa bien:) byyyeee
D. M.   |06-10-2009 13:28:42
ME GUSTO Y ME AYUDO CON MI TAREA NUNCA AVIA OIDO ALGO ASI ESTUBO
MUY BIEN
CASI   |06-10-2009 13:33:56
ESTUVO MUY BIEN
karla16  - karla16   |10-10-2009 14:00:02
guau esta leyenda esta genial si la ubiera visto antes q otra leyenda me
ubiera ayudado con mi tarea
joana16  - joana16   |10-10-2009 14:12:30
guau esa leyenda si q me asusto creo q no boy a poder dormir hoy hablo
enserio.
ANONIMO   |13-10-2009 08:49:49
JAJA QUE CHISTOSA
yac   |14-10-2009 13:12:25
muy chido
aldo  - el callejon del diablo   |15-10-2009 20:18:13
es la mejor de todas las leyendas del mundo o mejor dicho del universo o de la
via lactea o del mas alla
nose  - **** madre   |31-10-2009 23:04:50
mira hijo de tu reputisima madre solo te digo que Vallas y **** a tu madre y me
dejes de joder la mAdre tonto

bye
MIERDA  - LA CACA   |17-11-2009 12:42:05
CACA
trane   |18-11-2009 14:55:37
hola este es mi correo para cualquier chava que me quiera conocer
trane   |18-11-2009 14:57:02
perdon este es mi correo abaruchh@hotmail.com
la buena   |26-01-2010 16:17:47
y qien t lo pidio
alejandra alveres del castillo  - pendejadas de la vida   |20-11-2009 16:46:39
estas **** leyendas estan bien putiadas
no sigan diciendo mas ch***aderas como
estas !!!buenos!!!
alejandra alveres del castillo  - !!!nOMAMEn!!!   |20-11-2009 16:48:07
Y NO MAMEN NO CAMBIEN LAS PALABRAS QUE PONGO CABRONES!!!!!!!!!!!!!!!!
lolo  - tonto   |19-01-2010 21:26:31
mira chiquitos que tal si me ben encuerada y me besan todita
Anónimo   |26-01-2010 16:15:47
CLARO NO MAS SOY GUEY LLAMAME
anahy  - yeye es la calle   |30-11-2009 18:43:34
pues estubo un poko abu
maria guadalupe   |24-12-2009 09:00:23
me vale madr.. que no les haya gustado a mi si me gusta leer y si me gusto la
leyenda **** huevones ponganse a leer
jorge  - pinche maria   |02-01-2010 23:25:42
vete ala v***a maria
firulais  - comes   |12-01-2010 16:33:02
el q escribio *** q se la coma jajajajajaja
nanis  - esta muy larga   |26-01-2010 16:14:18
NO

MANCHES

ESTA

MUY

LARGA
tatis  - tats   |09-02-2010 09:40:40
soy una ñiña que le gusta elpene grande y muy gordo quiero conocer sus penes muy
grades conoscamen me lo puede aser por don de quiera e me gusta que me lo aga
por lq voca omas vie por los tres la do que son la ovca ,la v.. y eltrasero oquy
quiero chuparles el pene grade que tiene man den me sus coreos por esta paguina
sale quiro conoserlos a todos recurden lo ago por donde sea
irais  - sta bn padre   |10-04-2010 12:17:34
EsThE cUeNtO sThA bN pAdRe... Se lOs ReCoMiEnDo
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